Nutrición en la insuficiencia renal crónica
Vivir con una enfermedad renal y someterse a cualquier tipo de las terapias de diálisis implica tener especial cuidado con los alimentos que comemos.
Todos sabemos que tenemos que limitar nuestra ingesta de: potasio (cifras elevadas son muy peligrosas para nuestro corazón), fósforo (se acumula endureciendo nuestros vasos sanguíneos), sodio (aumenta la tensión arterial y nos provoca más sed), etc. Pero estos elementos están presentes en prácticamente todos los alimentos.
Por otro lado también sabemos que es muy importante mantener un estado nutricional bueno ya que esto va a repercutir favorablemente en nuestra calidad de vida y en nuestra salud por lo que tenemos que realizar una ingesta variada y suficiente.
Llegados a este punto Parece que:
* Si comemos normalmente van a aumentar descontroladamente todos esos elementos (potasio, fósforo, sodio) que nos perjudican ya que se acumulan en nuestro cuerpo al no funcionar los riñones que son los encargados de eliminarlos.
* Si no comemos lo suficiente y de una forma variada nuestros parámetros analíticos estarán más correctos pero nuestro estado nutricional empeorará así como nuestra calidad de vida, estaremos más cansados, seremos más proclives a infecciones al tener bajas las defensas y nuestro cuerpo se deteriorará antes.
Entonces, ¿Qué hacemos?
Desde mi punto de vista lo primero que debemos tener claro es que lo importante es controlar lo que comemos entre sesión y sesión de hemodiálisis. ¿Por qué? Por que al acabar la sesión hemos depurado toda nuestra sangre de esas sustancias de las que no podemos abusar y a partir de ahí se empiezan a acumular hasta la siguiente sesión.
Un ejemplo: sabemos que el plátano tiene mucho potasio, pues es mejor comer un bocadito en ese espacio entre diálisis de vez en cuando que no comerse uno entero un día cada medio año.
Entendido este concepto, lo que hay que intentar es conseguir un equilibrio en nuestra ingesta de todos esos elementos dañinos para nosotros, es decir, si en la cena del día de la sesión se ingiere una comida con mucho contenido en sal, fósforo, o en potasio, deberemos restringir los alimentos que los contengan en las comidas del día siguiente, siempre empezando de cero después de cada sesión de hemodiálisis.
Esto es extensible también a la ingesta de líquidos.
Puede parecer complicado pero en realidad no lo es, sólamente hay que tener presente y preocuparse de lo que estamos comiendo en cada momento pero al poco tiempo de hacerlo se convierte en una costumbre inconsciente.
Si queréis conocer algunos trucos para que el control de todos estos elementos sea más sencillo visitad el apartado de consejos.
Consejos
Elementos como el sodio, el fósforo y el potasio están presentes en casi todos los alimentos en mayor o menor medida. Aquí os dejo algunos consejos útiles para disminuir el contenido de los mismos de nuestras comidas y sobrellevar mejor las inevitables restricciones dietéticas.





